Bodega: Vinos de Benjamín Romeo
Desde 1985 hasta el año 2000 Benjamín Romeo fue el enólogo de Artadi, la bodega que desde unas raíces de tintos de cosechero creó estas etiquetas y jugó un papel determinante en la transformación vivida por Rioja en la década de los 90.
Sin embargo, su proyecto personal no tiene nada que ver con estos fastos. Es intimista, pequeño y mucho más cercano al concepto de los vinos de garaje. Con una producción tremendamente limitada en el entorno de las 20.000 botellas y 15 hectáreas de viñedo propio disperso en numerosas parcelas que ha ido recopilando y “restaurando” con esfuerzo, el trabajo de Benjamín Romeo es meticuloso en todas sus etapas, casi artesanal. Esta relación con el vino, fuerte y estrecha, vuelve a llenar de significado el últimamente tan manido concepto del “vino de autor”.
La bodega de crianza donde envejecen los vinos es un viejo calado de San Vicente de la Sonsierra. Está situada justo debajo de la torre del reloj al pie de la cual se contaba, almacenaba y vendía el vino, una anécdota histórica que ha servido para bautizar a algunos de sus escasos, caros y buscadísimos vinos (como Contador o La Cueva del Contador).
Benjamín elabora vinos confidenciales que seducen y emocionan.


