Los viñedos: Para asegurar la calidad de la cosecha año tras año, se eligió un marco de plantación de 4.000 cepas por hectárea, limitando la producción a 1-1,5 Kg. por cepa. Las variedades plantadas son tinto fino, cabernet sauvignon, merlot y malbec, y su participación en el vino varía cada año en función de las características de la cosecha. Desde el año 1995 los vinos se elaboran exclusivamente con uvas de la propiedad.
La Bodega: Las instalaciones de la bodega son de alta tecnología, con depósitos de acero inoxidable especialmente diseñados para mejorar el contacto mosto-hollejo, prensa neumática y mesa de selección. En el proceso de elaboración, se vendimia y vinifica separadamente las uvas de las distintas parcelas. Se realizan remontados puntuales y maceraciones largas. La crianza es acorde con el potencial del vino (media de 18 meses) y cada trimestre se realiza un trasiego. Las barricas son de roble francés Allier, renovando cada año el 40-50%. Antes del embotellado el vino se clarifica con claras de huevos frescos para estabilizar el color. Todos los vinos tienen un mínimo de 6 meses de botella antes de salir de la bodega. Hacienda Monasterio cuenta desde sus inicios con la dirección técnica de Peter Sisseck.